En el marco del Diálogo de Cultura Gastronómica celebrado el 26 de febrero de 2026 en torno al valor cultural, sostenible y económico de la caza, la Real Academia de Gastronomía publica este manifiesto, rubricado también por el Consejo Internacional de la Caza y Conservación de la Fauna (CIC).
Manifiesto de la Real Academia de Gastronomía sobre la necesidad de preservar, valorar y fomentar el patrimonio cultural derivado de la interacción entre la caza y la gastronomía en España
- La caza es una práctica ancestral vinculada al conocimiento del entorno natural, a la sostenibilidad, al equilibrio de la biodiversidad y a la gestión responsable del territorio. Ha configurado desde tiempo inmemorial estilos de vida, lenguajes, rituales sociales y expresiones culturales profundamente arraigadas en nuestra sociedad. Su extraordinaria dimensión cultural y emocional, incluida su relación con la literatura y el arte, habita en la parte más valiosa de nuestra memoria colectiva, en las tradiciones rurales y en el legado transmitido por generaciones.
- La gastronomía constituye, igualmente, una expresión esencial del patrimonio cultural inmaterial, al integrar saberes, técnicas, productos y prácticas sociales que refuerzan, de forma cotidiana, la identidad colectiva y el vínculo entre territorio y comunidad. En la mesa se preservan historias y tradiciones, se celebran identidades y se construyen espacios de relación y convivencia.
- La interacción entre caza y gastronomía conforma un ámbito de cultura viva emocional donde convergen el respeto por la naturaleza, el conocimiento del producto, la tradición, la creatividad culinaria, la celebración y la transmisión de valores comunitarios. Estamos ante un legado cultural que define nuestra historia y nuestra identidad colectiva.
- La proyección de España como destino cinegético es indiscutible. España es una tierra de caza y de cazadores. Somos uno de los espacios culturales cinegéticos más singulares del mundo y uno de los países más influyentes por nuestra tradición y por la calidad de nuestro modelo. La montería española, la caza de la perdiz roja en ojeo o con reclamo, así como la caza de especies ibéricas (cabra montesa, ciervo ibérico, rebeco cantábrico, etc.) o técnicas ancestrales como el sistema de captura de palomas de Etxalar son consideradas modalidades únicas en el mundo. Nuestro país es también uno de los principales productores y exportadores europeos de carne de caza de calidad, destinada esencialmente a mercados centroeuropeos.
- España es una de las más destacadas potencias gastronómicas del mundo. No sólo atesoramos multitud de recetas y tradiciones populares cinegéticas integradas en el patrimonio gastronómico cotidiano, sino que en España contamos con algunos de los mejores restaurantes y cocineros del mundo en este ámbito. Nombres como Lera, Horcher, Els Casals, Cal Enric, Iván Cerdeño o Iván Saez, por poner solo algunos ejemplos, son una muestra evidente de nuestra fortaleza. Sin embargo, queda aún un margen enorme para incrementar nuestro potencial real en este ámbito.
- En la jornada organizada por la Real Academia de Gastronomía de España el 26 de febrero en el Club de Campo Villa de Madrid, con participación de instituciones como el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Consejo Internacional de la Caza y Conservación de la Fauna (CIC) y de algunos de los más renombrados expertos en la materia, se concluyó sobre la necesidad de apoyar, fortalecer y aprovechar con firmeza, tanto por las Administraciones Públicas como por el sector privado, un patrimonio que quizás no está suficientemente puesto en valor. La relación entre gastronomía y caza es capaz de generar para España enormes oportunidades para el turismo de calidad y no es lógico seguir sin aprovechar este evidente potencial.
- Defendemos con orgullo y pasión el valor cultural que representa la relación histórica entre la caza y la gastronomía en España. Una relación que aporta asimismo beneficios económicos, sociales y también en materia de salud, favoreciendo el desarrollo y sostenibilidad rural, la cohesión territorial, el turismo y la imagen de marca de nuestro país.
- Hacemos un llamamiento a las Administraciones Públicas y al Sector Privado para impulsar acciones que promuevan la protección, valorización, fortalecimiento, aprovechamiento y transmisión de este enorme patrimonio cultural vivo de incalculable valor y potencial de futuro.







